Pies felices, calzado correcto

0
258
En el momento de comprar zapatos debemos tomar en cuenta su comodidad.

Los pies son una parte del cuerpo a la que no solemos prestar demasiada atención y nos olvidamos de que se pasan la vida soportando nuestro peso y llevándonos de un lugar a otro y, en la mayoría de ocasiones, metidos dentro de un calzado inadecuado: con demasiado tacón, demasiado estrechos o con puntas excesivamente afiladas.

Es por eso que cuando vamos a comprar zapatos debemos elegirlos con los pies no con la vista. En la mayoría de las ocasiones el zapato que más nos gusta no es el que mejor sienta a nuestros pies y acabamos eligiendo un calzado inadecuado que hará que nuestros pies sufran.

Es fundamental para que nuestros pies gocen de buena salud el uso de un calzado adecuado. El calzado correcto evitará que, los pies y las articulaciones, sufran tensión y reducirá el riesgo de padecer algún tipo de lesión.

Debemos mimar y prestar especial atención a nuestros pies y está atención empieza por el uso de un calzado adecuado.

 El calzado en los primeros años

Como ya hemos dicho hay que prestar especial atención a los pies, y esta atención empieza desde bien pequeñitos. Cuando nacemos los pies todavía no están configurados.

Es durante los primeros años de vida que los pies se van formando y son, sobre todo durante los primeros años, muy flexibles por lo que el uso de un calzado inadecuado puede tener consecuencias muy negativas.

Los niños han de usar calzado ligero y flexible que les permita a los pies moverse con naturalidad. Los zapatos deben de ser de un material que permita la transpiración y el material de las suelas les debe permitir caminar con seguridad evitando resbalones y caídas.

Toma en cuenta lo siguiente:

La podóloga Jacqueline Sutera, especialista en cirugía en Nueva York, y el médico Neal Blitz, presidente Asociado de Ortopedia del Hospital de Bronx-Lebanon explican cuáles son los peores zapatos que se pueden utilizar.

1. Botas de lluvia. Aunque son muy útiles, estos zapatos generan un ambiente

húmedo porque están hechos de látex o material no transpirable. Además, la poca flexibilidad te genera más fatiga al caminar, y generar incomodidad en la pantorrilla. Su uso excesivo genera hongos, bacterias y ampollas.

2. Tacones. El peso de tu cuerpo es apoyado en las puntas de los pies, lo cual genera presión y crea un problema de equilibrio; tienes que doblar las rodillas y caderas hacia adelante para no caerte, lo cual puede lastimar tu espalda y las piernas.

Los problemas de salud más comunes por su uso son: esguinces, fracturas de pie, neuromas (tumores benignos en el nervio), juanetes, dedos martillo e hiperextensión en la rodilla.

3. Plataformas o cuñas. A pesar de que tienen una suela corrida, la inclinación que tienen ejerce presión sobre el pie haciendo que el cuerpo se haga hacia adelante, lo que puede causar hiperextensión, esguinces de tobillo, fractura en la parte media del pie y juanetes.

4. Botines o botas largas con tacón. El daño de este zapato depende de la altura del tacón, porque el material protege al tobillo dándole firmeza y estabilidad; sin embargo, los especialistas detallan que por cada centímetro de altura se incrementa la presión el peso corporal en los pies, causando juanetes, dedos martillo e hiperextensión.

5. Tenis. Los zapatos estilo converse no proporcionan una adecuada absorción de impactos y amortiguación, por lo que causan inflamación, tendinitis, dolor en el talón y fracturas.

Otro tipo de zapatos que debes elegir correctamente son los zapatos deportivos, porque aquellos que ofrecen un exceso de acojinamiento no permiten un correcto desenvolvimiento del pie. Además es muy importante que los utilices para la actividad diseñada y no para caminar, bailar o andar en bicicleta.

De acuerdo con los especialistas, al elegir un zapato debes fijarte en el apoyo ortopédico, amortiguación, personalización y ajuste y compra un medio número más grande que el tuyo. Y tú, ¿qué prefieres, la moda o la comodidad?

Fuente: Salud180

Si crees que este articulo puede interesar a alguien más, te animo a que lo compartas.

¡Muchas gracias!