Cabello llama «show» al reclamo por el regreso de Machado; ella insiste: «estoy decidida a volver»
El 1 de octubre, Diosdado Cabello, primer vicepresidente del PSUV, calificó en su programa «Con el Mazo Dando» como «show» y «campaña de intriga» las denuncias opositoras sobre obstáculos del gobierno al regreso de María Corina Machado a Venezuela. «¿Qué es lo que le impide venirse? Que se venga», dijo, descartando que exista alguna restricción real. No es la primera vez que un funcionario de alto nivel sale a desmentir esto: el propio Jorge Rodríguez ya lo había negado el 25 de septiembre.
Un día antes, el 30 de septiembre, Machado publicó en X —en respuesta a un mensaje de apoyo del senador estadounidense Rick Scott— que está «decidida a regresar a casa para estar junto a nuestro pueblo y trabajar con todos los que estén listos para reconstruir nuestra nación». Vinculó ese regreso a su visión de unas «elecciones presidenciales transparentes» que permitan volver también a millones de exiliados, y a una alianza con Estados Unidos y naciones democráticas. La declaración llega después de varios intentos fallidos de regreso entre junio y septiembre, por vía aérea y marítima.
Esto es exactamente el patrón que esta serie ya documentó: el gobierno niega impedimentos en declaraciones públicas, pero ningún intento de regreso se ha completado. Negar un obstáculo no es lo mismo que ofrecer una garantía formal y verificable de entrada segura —que es, precisamente, lo que esta serie exigió que la tercera ronda de octubre incluya de forma explícita en su agenda, no como intercambio de frases en programas de televisión y publicaciones en redes sociales.
Si de verdad no hay nada que le impida volver, como insiste Cabello, la pregunta que queda pendiente es simple: ¿por qué, entonces, ningún intento ha funcionado? Y a menos de dos semanas de la tercera ronda, ¿seguirá este tema resuelto a punta de declaraciones, o entrará por fin, con garantías concretas, a la mesa de negociación?
