El Puente a la Libertad

El Puente a la Libertad — Si Delcy Rodríguez viene a Madrid, que traiga una fecha

Por Yoni Toro Gelvis

Leo en El Debate que el Gobierno de España da «ya por descontada» la asistencia de Delcy Rodríguez a la Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid el 4 y el 5 de noviembre. Según ese diario, Moncloa confía en que Bruselas le conceda una exención para entrar al espacio Schengen, sin levantar las sanciones que pesan sobre ella desde 2018. La información no ha sido confirmada oficialmente, pero el solo hecho de que se dé por hecha merece una reflexión.

Escribo desde Madrid, la ciudad que nos acogió a mi esposa y a mí como asilados políticos. Aquí vivimos decenas de miles de venezolanos que salimos porque en nuestro país no podíamos opinar, trabajar ni vivir en paz. Por eso la escena que se anuncia tiene algo de amarga: la presidenta encargada podría recorrer las calles de Madrid antes de que María Corina Machado, que suma siete intentos de regresar, pueda recorrer las de Caracas.

No me opongo al diálogo ni a la diplomacia. La transición venezolana se está negociando y España puede jugar un papel útil. Pero la diplomacia sin condiciones no es diplomacia: es complacencia. Una exención de sanciones es una concesión política, y toda concesión debe tener una contrapartida.

Propongo que España, y la Unión Europea, condicionen esa exención a tres compromisos públicos y verificables antes del 4 de noviembre. Primero, un calendario electoral presidencial con fecha concreta, aprobado en la mesa de diálogo. Segundo, la liberación de los presos políticos que aún quedan, empezando por quienes tienen paradero desconocido, como el sindicalista Orlando Ramírez. Tercero, garantías escritas para el regreso seguro de los exiliados, incluida Machado, con la anulación de las órdenes de captura de carácter político.

Hay un argumento adicional que no conviene olvidar. España ha multiplicado este año sus importaciones de crudo venezolano y Repsol amplía su producción en el país. Los intereses económicos son legítimos, pero no pueden marcar solos la agenda. Si Madrid recibe a Caracas sin pedir nada, enviará el mensaje de que el petróleo pesa más que los presos.

También conviene recordar que Europa tiene memoria propia en esta materia. Las sanciones individuales se impusieron en 2018 por razones concretas: la ruptura del orden constitucional, la represión y las violaciones de derechos humanos documentadas por Naciones Unidas. Si esas razones siguen sin corregirse del todo, una exención no puede presentarse como un trámite protocolario. Debe explicarse públicamente, con argumentos, ante el Parlamento Europeo y ante las Cortes españolas. La transparencia también es una forma de respeto hacia las víctimas.

Y un apunte para la política española, que entra en precampaña con las elecciones del 29 de noviembre. No tomo partido. Pido a todos los partidos lo mismo: que la democracia venezolana esté en su agenda y que ninguno use a Venezuela como arma electoral ni como moneda de cambio.

A los venezolanos de España nos toca algo concreto: escribir a nuestros representantes, pedir públicamente esas condiciones y estar presentes, de forma pacífica, cuando llegue la Cumbre. El puente entre Madrid y Caracas lo construimos también nosotros. No hace falta gritar ni insultar a nadie: basta con recordar, con datos y con serenidad, que la democracia venezolana todavía tiene cuentas pendientes y que España puede ayudar a saldarlas si decide pedir algo a cambio de su hospitalidad diplomática.

¿Debería España exigir condiciones antes de recibir a Delcy Rodríguez en Madrid? ¿Cuál sería la tuya? Te leo en los comentarios.

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