El Puente a la Libertad — «No solo una elección, una república duradera»: las cinco instituciones que hay que reconstruir antes de votar
Por Yoni Toro Gelvis
El jueves 8 de octubre, el portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Tommy Pigott, dijo una frase que merece quedarse en la agenda venezolana: «No queremos ver solo una elección, queremos ver una república duradera». Explicó que la transición «incluye elecciones», pero que no se agota en ellas, y enumeró lo que, a su juicio, necesita el país: un conteo de votos confiable, partidos de oposición capaces de organizarse y medios de comunicación libres, según El Nacional.
Comparto el fondo de esa frase, aunque venga de Washington y aunque cada venezolano tenga derecho a desconfiar de las prioridades ajenas. Los venezolanos ya vivimos elecciones sin república: votaciones con árbitro parcializado, candidatos inhabilitados, medios cerrados y resultados que nunca se publicaron mesa por mesa. Votar no basta si las instituciones que deben garantizar el voto siguen capturadas.
Esta misma semana tuvimos ejemplos de lo que significa una república incompleta. Vente Venezuela pidió levantar «DE INMEDIATO» la inhabilitación de María Corina Machado, después de que la exmagistrada Bárbara César Siero denunciara que la firmó bajo presión, con sus hermanos detenidos. Un tribunal absolvió al periodista Carlos Julio Rojas porque, según el propio fiscal, «no había pruebas», después de casi dos años en El Helicoide. Y los familiares de presos políticos denunciaron que hay entre 36 y 40 boletas de excarcelación firmadas que nadie ejecuta. Son síntomas de un mismo problema: el Estado de derecho todavía no funciona.
Propongo que la tercera ronda del diálogo, que sigue sin fecha, adopte un plan de cinco instituciones, con plazos verificables.
Primera: el árbitro. Un nuevo directorio del CNE elegido por consenso, con auditoría internacional del registro electoral y la inscripción de los venezolanos en el exterior. Plazo: 90 días.
Segunda: los jueces. Una revisión independiente, con apoyo de juristas internacionales, de todas las inhabilitaciones políticas y de las condenas dictadas en causas políticas. Las firmadas bajo coacción, como denunció César Siero, deben anularse. Plazo: seis meses.
Tercera: la prensa. El desbloqueo total de los portales de noticias y de las redes privadas virtuales, la devolución de las frecuencias de radio cerradas y el fin de los procesos penales contra periodistas, empezando por el del estudiante Jonathan Carrillo. Plazo: 30 días.
Cuarta: los partidos. La devolución de las tarjetas y símbolos de los partidos intervenidos judicialmente a sus autoridades legítimas, para que la oposición pueda organizarse sin depender de un tribunal. Plazo: 60 días.
Quinta: las cuentas públicas. La publicación del presupuesto, de las cuentas de PDVSA y de los acuerdos petroleros firmados. Delcy Rodríguez habla de 61 acuerdos firmados y 44 en negociación; los ciudadanos tenemos derecho a leerlos. Plazo: antes de cualquier acuerdo de reestructuración de la deuda.
Algunos dirán que esto retrasa las elecciones. Al contrario: sin estas instituciones, cualquier fecha electoral será impugnable y la crisis volverá a empezar. Con ellas, la elección será el punto de llegada de un proceso que todos podrán reconocer, incluidos quienes pierdan.
Desde Madrid veo cómo funciona una democracia con todas sus imperfecciones: jueces que investigan al poder, prensa que lo incomoda, cuentas que se publican. No es perfecta, pero es duradera. Eso queremos para Venezuela. No una elección que llegue y se vaya, sino una república que se quede.
¿Cuál de estas cinco instituciones crees que hay que reconstruir primero? Te leo en los comentarios.
