Delta evalúa volver a Venezuela tras nueve años, sin fecha ni licencia confirmada
El 30 de septiembre, durante la Cumbre de Líderes de Aerolíneas de CAPA para América Latina y el Caribe en Panamá, el vicepresidente de Delta Air Lines, Alex Antilla, confirmó que la aerolínea está «trabajando en los alineamientos necesarios» para un eventual regreso a Venezuela, suspendido desde que canceló su ruta Atlanta-Caracas en septiembre de 2017. No se confirmó fecha ni ruta específica.
Antilla explicó que el mercado venezolano llegó a equipararse al de Colombia antes de su declive, y que Delta ve ahí una «oportunidad de expansión». También mencionó que los daños del terremoto del 24 de junio están retrasando los procesos internos de gestión de la compañía para evaluar ese regreso.
Lo que no aparece en este anuncio es, otra vez, la pieza que más importa: ningún reporte disponible menciona una licencia específica de la OFAC ni un marco regulatorio que autorice a una aerolínea estadounidense a operar vuelos comerciales hacia Venezuela, más allá de las licencias petroleras ya reportadas en esta serie. Washington ha mostrado, con el caso del crudo, que controla los términos de cada apertura económica. No hay razón para asumir que el transporte aéreo comercial sea la excepción.
Como con tantos otros anuncios de apertura, el titular suena a reconexión. La pregunta pendiente es si ya existe, en paralelo, el marco de licencias que permitiría a Delta operar legalmente en Venezuela, o si —otra vez— el anuncio llegó antes que sus propias condiciones.
