«Apriétenlos más fuerte»: la nueva acusación de EE.UU. imputa a Maduro y Cilia Flores conspiración para torturar a nueve víctimas, tres de ellas estadounidenses
CARACAS / NUEVA YORK, 9 de octubre de 2026 (GAN).– Lo que el miércoles era una filtración es desde el jueves 8 de octubre un documento judicial. Un gran jurado del Distrito Sur de Nueva York presentó una acusación sustitutiva contra Nicolás Maduro y Cilia Flores que añade un cargo de conspiración para cometer tortura y que incluye a Flores en el de conspiración de narcoterrorismo, según Infobae y EFE. Es la quinta acusación contra Maduro en esa causa y la firma el fiscal federal James M. McDonald.
El documento tiene cinco cargos: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para cometer tortura, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer esas armas. Según la acusación, Maduro decidía quién debía ser detenido y torturado, y Flores fue la «arquitecta» del sistema represivo. Infobae recoge una orden atribuida a Maduro en el texto: «apriétenlos más fuerte».
La acusación describe a nueve víctimas, al menos tres de ellas estadounidenses. Relata electrochoques, asfixia, golpizas, encierro en cuartos fríos con luz y música constantes y amenazas a sus familias. Entre los casos figuran un militar secuestrado en noviembre de 2013 y llevado después a un campamento de las FARC; un estadounidense preso unos ocho meses y medio en 2022 en Boleíta Norte, y una estadounidense detenida en enero de 2025 que sufrió una lesión ocular permanente y fue liberada en enero de 2026. El texto menciona a tres coconspiradores sin identificar.
En rueda de prensa, McDonald afirmó que Maduro y Flores usaron asesinatos, electrochoques y asfixia para «silenciar a la oposición política», y que la Fiscalía perseguirá el caso «sin importar el tiempo transcurrido», según EFE. La conspiración para torturar tiene una pena máxima de 20 años, o de cadena perpetua si la tortura causó una muerte. El narcoterrorismo tiene una pena mínima de 20 años.
Desde España, Edmundo González Urrutia afirmó en X que la acusación «pone en primer plano las graves violaciones de derechos humanos cometidas en Venezuela», según El Nacional.
La novedad jurídica es de fondo. Hasta ahora, el caso Maduro era un expediente de drogas y armas. Desde el jueves, un tribunal estadounidense examinará también el aparato de represión. Pero solo podrá juzgar los casos de su jurisdicción. Las miles de víctimas venezolanas sin pasaporte extranjero siguen esperando un tribunal en su propio país. ¿Quién investigará a los ejecutores que todavía visten uniforme en Caracas?
