Política y Democracia

El juez Hellerstein niega la fianza y el arresto domiciliario a Cilia Flores: ve riesgo de fuga y dice que la Fiscalía tiene «pruebas fuertes»

CARACAS / NUEVA YORK, 9 de octubre de 2026 (GAN).– El juez federal Alvin K. Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, negó el jueves 8 de octubre la libertad bajo fianza y el arresto domiciliario a Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro. Flores, de 69 años, seguirá recluida en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde está desde el 3 de enero. El juez consideró que existe riesgo de fuga por su acceso a grandes sumas de dinero y por sus contactos internacionales, según Infobae/EFE y Efecto Cocuyo.

Hellerstein, de 92 años, afirmó que la Fiscalía tiene «pruebas fuertes» y testigos cooperantes que estuvieron cerca de la acusada. Reconoció que la cárcel «no es un lugar lindo», pero subrayó la gravedad de las acusaciones, según EFE. Sobre las garantías ofrecidas por la defensa de que Flores no huiría, dijo que debían tomarse «con muchos granos de sal», según Efecto Cocuyo.

La defensa alegó problemas de salud: taquicardia ventricular, opresión en el pecho, un prolapso de válvula mitral sin tratar, la pérdida de unas 25 libras (más de 11 kilos) y de dos dientes. Pidió un cateterismo fuera del penal y propuso que Flores esperara el juicio en una vivienda privada con guardias armados las 24 horas, localizador GPS y límites a sus comunicaciones. El juez respondió que no había un informe médico que ordenara una cirugía de urgencia y que el procedimiento es ambulatorio.

El abogado venezolano Nizar El Fakih, presente en la sala, relató a la periodista Carla Angola que Flores llegó sola, por primera vez en nueve meses sin Maduro a su lado. «Hoy sí vi a una Cilia Flores que entró a la sala con los pies encadenados», dijo. «Llegué incluso a verla un poco resignada». Según su relato, el juez consideró que la casa con guardias armados «más bien apoya el argumento de la Fiscalía de que esto representa un mayor riesgo». El Fakih añadió que Flores comparte celda con unas 40 presas comunes.

La audiencia quedó opacada por la acusación sustitutiva presentada ese mismo día, que añade un cargo de conspiración para torturar y suma a Flores al de narcoterrorismo. Flores todavía no se ha declarado sobre los nuevos cargos. Según Efecto Cocuyo, la defensa pidió aplazar esa comparecencia al 17 de noviembre, pero el calendario no quedó confirmado. El juicio sigue fijado para el 1 de junio de 2027.

La justicia estadounidense ha dejado claro que no habrá trato de privilegio para quien durante años fue una de las figuras más poderosas del país. La pregunta incómoda queda en Caracas: ¿cuántos presos políticos venezolanos con enfermedades graves han pedido una medida humanitaria y no han tenido ni siquiera una audiencia?

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