Dos golpes desde Washington en la misma semana: Trump dice que es «demasiado pronto» para elecciones y vence el TPS
Washington mandó esta semana dos mensajes que los venezolanos no pueden leer por separado. El primero llegó el 1 de octubre, en una entrevista con la revista Time. Allí Donald Trump habló por primera vez de los plazos electorales en Venezuela tras su reunión con Delcy Rodríguez en Nueva York, el pasado 22 de septiembre. «Podrían celebrar elecciones. Aunque creo que aún está demasiado verde», dijo, y añadió: «ahora mismo es un tema muy delicado, creo que es demasiado pronto». Según Infobae, en la misma conversación remató con una frase que retrata sus prioridades: «Las petroleras se están instalando».
Sus palabras contrastan con las de su propio secretario de Estado. El 29 de septiembre, Marco Rubio había dicho en Fox News que su Gobierno trabaja con la Asamblea Nacional electa en 2015 para celebrar elecciones libres «lo antes posible». Con dos relojes distintos en la misma Casa Blanca, la oposición venezolana tendrá que llevar a la tercera ronda del diálogo, prevista para mediados de octubre, una exigencia que hoy no tiene fecha.
El segundo mensaje llegó en forma de vencimiento. El viernes 2 de octubre expiraron los permisos de trabajo de los venezolanos amparados por el Estatus de Protección Temporal (TPS) de la designación de 2023. La Corte Suprema de Estados Unidos estudió el caso en conferencia privada el 28 de septiembre, pero no se pronunció. Su decisión sobre si revisa el fallo del Noveno Circuito, que declaró ilegal la revocación del programa, podría conocerse el lunes 5 de octubre. Si acepta el caso, los argumentos orales se escucharían en enero de 2027.
Las cifras de afectados no coinciden. El Tiempo Latino habla de unos 350.000 venezolanos. El Nacional, citando a Telemundo, se refiere a un último grupo de al menos 5.000 personas, dentro de un universo de más de 600.000 que llegó a tener TPS. Adelys Ferro, del Venezuelan American Caucus, calificó el fin del programa de «decisión racista, xenófoba y discriminatoria». La abogada Kathia Quirós lo resumió así: «no es gente que quiere quedarse, es gente que se queda porque no tiene otra opción». Los especialistas recuerdan que quien tenga una solicitud de asilo pendiente conserva esa protección mientras se resuelve.
Pocas veces se ha visto con tanta claridad la doble vara: el petróleo venezolano tiene prisa y la democracia venezolana puede esperar. Los migrantes, en cambio, se quedan sin papeles a la espera de que una corte decida. Para una diáspora que soñaba con volver a un país con fecha electoral, el mensaje de Washington es inquietante: primero los barriles, después las urnas.
Fuentes: Time vía swissinfo/EFE e Infobae (1-oct-2026); Infobae/agencias (29-sep-2026); La Nación, Argentina (29-sep-2026); El Tiempo Latino y El Nacional (2-oct-2026)
