Las apps «montadeudas» llegan a Venezuela: préstamos exprés por el celular que terminan en extorsión con fotos de familiares
CARACAS, 6 de octubre de 2026 (GAN).– Una red transnacional de aplicaciones de préstamos ilegales, conocidas como «montadeudas», ha llegado a Venezuela. Según un reportaje de El Pitazo publicado el 5 de octubre y firmado por Rosanna Battistelli, estas apps ofrecen créditos rápidos a través del teléfono, extraen los datos del dispositivo y luego extorsionan a los usuarios con mensajes y fotos de sus familiares.
El esquema, de acuerdo con la investigación, lo coordinan redes con bases operativas en Asia y América Latina, y ya opera en México, Colombia, Perú, Argentina y Chile. Venezuela aparece como su nuevo mercado de expansión. El funcionamiento se repite: la app promete dinero inmediato sin papeleo, pide permisos para acceder a contactos, fotos y mensajes, y entrega una cantidad menor de la solicitada. Después exige devolver sumas muy superiores en plazos de días.
Los testimonios recogidos por El Pitazo dan una idea de los abusos. Una usuaria que recibió 90 dólares denunció que le reclamaron 140. Otra persona pidió 1.000 bolívares, recibió el equivalente a 5 dólares y le exigieron 82. Cuando las víctimas no pagan a tiempo, o incluso después de pagar, reciben amenazas por WhatsApp y los extorsionadores escriben a sus contactos con fotos y acusaciones falsas para presionarlas.
La Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) emitió una alerta pública sobre la aplicación «Unit Finance». La señaló como una plataforma que ofrece créditos rápidos de manera ilegal y sin autorización regulatoria. El reportaje recomienda a las víctimas denunciar ante la División de Delitos Informáticos del Cicpc.
El fenómeno tiene una explicación económica. Con un salario mínimo que equivale a centavos de dólar y un sistema bancario que apenas presta a las personas, millones de venezolanos no tienen acceso a crédito formal. Ese vacío es el que aprovechan las apps ilegales: llegan donde la banca no llega y cobran con miedo lo que no pueden cobrar con contratos.
La recomendación práctica es sencilla. Antes de instalar una aplicación de préstamos, conviene comprobar si está autorizada por Sudeban, no conceder acceso a contactos ni a la galería de fotos, y desconfiar de cualquier oferta de dinero inmediato sin requisitos. Y la pregunta de fondo para las autoridades: ¿cuándo habrá en Venezuela un sistema de microcrédito formal que deje sin clientes a los extorsionadores?
