Tres mujeres murieron bajo custodia en septiembre por falta de atención médica, denuncia el Observatorio Venezolano de Prisiones
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció el 1 y el 2 de octubre la muerte de tres mujeres privadas de libertad durante septiembre, todas por falta de atención médica oportuna. Dos de ellas tenían 66 y 72 años; sus nombres no fueron divulgados. La tercera es Eleiner Sánchez, de 55 años, exdirectora del Centro Penitenciario 26 de Julio, en el estado Guárico.
Según el OVP, Sánchez falleció a causa de «una obstrucción intestinal severa» que no recibió el tratamiento que requería. Vente Venezuela afirmó que la exfuncionaria estaba detenida desde diciembre de 2024 «por denunciar hechos irregulares» dentro del sistema penitenciario. Gente Activa News no pudo verificar de forma independiente los detalles de su proceso judicial.
«La privación de libertad no extingue el derecho a la vida», recordó el Observatorio en su denuncia, publicada por Infobae. El Estado tiene la obligación de garantizar la salud de las personas bajo su custodia, y esa obligación es mayor cuando se trata de personas mayores o con enfermedades crónicas.
Las denuncias no se limitan a estos casos. El 1 de octubre se reportaron brotes de fiebre, diarrea y vómitos entre la población reclusa del propio penal 26 de Julio, según eldiario.com. Organizaciones de familiares de presos políticos han advertido en las últimas semanas sobre la situación sanitaria en las cárceles. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) cifra en 37 los detenidos por razones políticas con problemas graves de salud.
El contexto internacional añade presión. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debe votar antes del 7 de octubre la renovación de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela. Veintiuna organizaciones no gubernamentales pidieron prorrogar su mandato hasta 2028, mientras el Gobierno venezolano solicitó que no sea renovada.
Detrás de cada cifra hay una familia que espera una llamada que nunca llega. Las muertes bajo custodia son la forma más extrema de una crisis carcelaria que el diálogo político no ha incluido en su agenda. Ninguna negociación puede llamarse democrática si las cárceles siguen siendo lugares donde se muere por falta de un médico.
Fuentes: Infobae (2-oct-2026); Observatorio Venezolano de Prisiones; eldiario.com (1-oct-2026); Infobae (28-sep-2026).
